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Y si no está en el contrato pero fue acordado, ¿puedo llevar mi caso ante la ley?

A veces no se tiene claro qué sucede cuando algo fue contratado o acordado de manera verbal. Aquí te contamos algunos detalles súper importantes a tomar en cuenta.  

Getting straight to the pointEn no pocas ocasiones  sucede que dos o más personas suscriben contratos verbales o bien una parte del acuerdo se hace de manera escrita y ciertos detalles de manera oral.

Pero antes de entrar en detalles sobre el contrato verbal, es preciso definir ¿qué es exactamente un contrato? En términos generales es un acuerdo entre partes, en las que éstas se obligan, bien sea unilateral o bilateralmente –éstos últimos son también llamados sinalagmáticos- sobre una cosa o prestación determinada, siendo completamente exigible su cumplimiento, siempre y cuando se hayan cumplido con los requisitos que exige la ley.

En otras palabras, es un negocio jurídico cuya finalidad es crear derechos y obligaciones, siendo el contrato el documento que recoge las condiciones de dicho compromiso, en el caso de que éste sea escrito.

En Latinoamérica hay una gran influencia del Código Civil Francés, siendo que en algunos países es casi una copia al carbón. Este código define el contrato como una “convención por la cual una o más personas se obligan, con otra u otras, a dar, hacer, o no hacer alguna cosa”.

Como podrán notar del texto anteriormente descrito y de la misma definición brindada líneas arriba, no se exige en ninguna parte que el contrato tenga que ser, per sé, otorgado de manera escrita. En realidad, los contratos verbales datan de la época del Imperio Romano, siendo que desde entonces, el Derecho Romano reconocía la validez de ciertos contratos verbales.

Entonces, devolviéndonos a la pregunta del título: “Y si no está en el contrato pero fue acordado, ¿puedo llevar mi caso ante la ley?” Sí, es posible llevar el caso ante la ley en la mayoría de los casos. Sin embargo, hay que hacer un par de acotaciones de inmediato:

  1. El problema con llevar los contratos verbales “ante la ley”, es decir, hacer reclamo de su cumplimiento por la vía judicial, es más que todo un asunto probatorio. ¿Tengo o no los suficientes elementos de prueba para poder constatar ante la autoridad judicial la existencia de esos acuerdos? Además, ¿son aptos estos elementos de prueba?
  2. Existen ciertos contratos que para su validez y eficacia requiere del cumplimiento de ciertas solemnidades estipuladas por la ley.

En materia contractual, el principio preponderante es el “Consenso”, el que dice que la voluntad de las partes puede ser expresada mediante diversas formas, aún de manera verbal, y siempre tendrá carácter vinculante.

La voluntad (elemento esencial y primordial en materia contractual) puede expresarse por escrito, de palabra, e incluso mediante hechos de que necesariamente se deduzca, es decir, que impliquen tal voluntad inequívocamente.

Ahora bien. El asunto es que a la normativa civil establece que para obligaciones cuyo valor sea superior a cierta cantidad de dinero, éstas deberán probarse por documento escrito, ya que no se admiten testigos como prueba. Esto no anula el contrato que sigue teniendo fuerza de ley, sin embargo al no poder probarlo mediante testigos, se hace difícil reclamarlo judicialmente, salvo que se logre mediante la confesión o ciertas presunciones.

En todo caso, nuestra recomendación es que se cercioren siempre de poner todos los acuerdos por escrito, con las clausulas bien detalladas y preferiblemente asesorados por algún abogado o abogada.

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